Cupcakes tricolor… De limón con buttercream de coco

Que me gustan las combinaciones de colores con rosa-amarillo-verde (o azul) está claro. Creo que voy abusando tanto de la combinación, que un día la aburriré yo misma y como consecuencia, también vosotros. Pero creo que aún me queda algo de cuerda con esta combinación… Me dejáis?
 
 
Podría decir aquello de “¡San Valentín está en el aire!” y justificaría los corazones de los cupcakes, pero esto es anecdótico porque creo que no hubiera elegido una decoración distinta en otra época del año. 
 
Me gustan los corazones y las florecillas, soy así de ñoña. En la adolescencia, llenaba mis libros de corazones, estrellas y margaritas mientras algún profe desesperado intentaba que todos prestáramos algo de atención. 
 
Dicho esto, me permito la licencia de explicaros cómo admiro a todos los profesores del mundo, sobretodo al profe de mi peque… Muchos días, casi lo compadezco. ¿Tendrá 15 niños más como el mío? Arghhhhh!!!!
 
 
Ingredientes: (12 unidades)
 
3 huevos M
150 gr. azúcar
150 gr. mantequilla a temperatura ambiente
120 gr. de harina
30 gr. maizena
1 cucharadita y media de levadura química
1/4 cucharadita de ralladura de limón
1 cucharadita de zumo de limón
1/2 cucharadita de coco rallado (pasado por el robot de cocina para que se haga mucho más fino)

 

Cupcakes de galletas príncipe y locuras varias

Después de intensas semanas de deleite sensorial viendo mil y una fotos de cupcakes de Oreo, mi cerebro tuvo un choque existencial y recordó que jamás me han apasionado las galletas Oreo y que, de decidirme por una de estas preciosísimas creaciones, debería ser algo un poco distinto.
 

 

Siguiendo el blog de Alma, leí no hace mucho su maravillosa receta de Cupcakes de chocolate con naranja (con galletitas Pims en miniatura, qué ricas! imposibles de encontrar en España?) y pensé que si algunas galletas triunfaban en casa, esas eran sin duda las galletas Príncipe.
 
Manos a la obra y voilà!

 

 

Para la receta final que os pondré he modificado la cantidad de azúcar que yo usé porque los noté un poco sobrepasados de azúcar. Ya me diréis qué tal si os animáis a hacerla.
 
Para decorar usé buttercream de vainilla y buttercream de chocolate (Hice la base del buttercream y después separé en dos boles para añadir en el de chocolate tres cucharaditas de cacao en polvo (no quería que quedara demasiado amargo) Además, añadí un poquitín de la ralladura de galletas príncipe que usé también para la masa.
 
Receta para 8 unidades:
 
60 gr. harina
60 gr. mantequilla
40 gr. azúcar
2 galletas príncipe ralladas con el rallador fino
1 huevo L
2/3 yogur natural
1 cucharadita de levadura tipo Royal
1 cucharadita rasa de vainilla
 
En un bol mezclar mantequilla con azúcar. Añadir poco a poco la harina y la levadura previamente tamizadas y batir. Incorporar las galletas ralladas, el huevo y el yogur y seguir batiendo. Finalmente incorporar la cucharadita escasa de vainilla. Batir hasta que quede la masa homogénea, repartir entre las cápsulas de cupcakes (sin llenar mucho más de la mitad) y hornear entre 15-20 minutos a media altura.

 

Cupcakes de cereza

Este fin de semana está siendo algo accidentado… Entre el “gracioso” que se encargó de darme el día cargándose la ventana del coche de Oriol y apropiándose de mi Nikon D40 y mi niño que no está muy fino, ando algo estresada. Pero bueno, esta tarde me he tomado un descanso y he dormido con Jordi tres horas de siesta: VIVA el ESTRESS!

Esta noche, con el silencio reinante, es fantástico tener este espacio para desaparecer del universo por un minuto.

El jueves fue un día prolífico en mi cocina. Horneé unos cupcakes de cereza simultaneando todas las recetas posibles que encontré por ahí y además practiqué mi primer experimento con el pan (en el próximo post os comento la receta y el resultado)

Para los Cupcakes de cereza usé:

100 gr. azúcar
100 gr de harina
100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos
1 cucharadita de levadura tipo Royal
2 cucharaditas de mermelada de cerezas
50 gr. de cerezas confitadas
25 gr. de perlitas de chocolate 

Empecé mezclando la mantequilla con el azúcar e incorporando la harina tamizada con la levadura poco a poco. Después añadí los huevos y seguí batiendo. Finalmente incorporé la mermelada, las cerezas y por último las perlitas de chocolate. Lo repartí en 12 cápsulas para cupcakes de Wilton y lo horneé durante 15 minutos, aproximadamente a 170 °C (cada horno tiene su historia, el mío calienta más de lo que pone, así que para estar seguro, con “pinchar” uno de los cupcakes y asegurarse de que está seco, es suficiente)

Mi única decepción fue que los papeles Wilton que había comprado la semana anterior quedaron muy grasientos y no me gustaba mucho la presentación. Así que desmoldé los cupcakes ya horneados y les puse una cápsula nueva (no quedan tan bien pero el buttercream ayuda a disimular la pifia de la cápsula)
Para decorar usé la receta del buttercream de vainilla de Alma e hice una decoración imitando una cereza con fondant Regalice blanco, teñido con colorantes en gel Wilton rojo y verde hoja (éste lo oscurecí un poco añadiendo un pellizco de negro en la mezcla)

Un consejo: Nunca llenéis los papeles demasiado porque con el efecto de la levadura es difícil controlar cuánto subirán. Yo los lleno más o menos la mitad o un poquito más.

Espero que os gusten y que tengáis un fin de semana mucho mejor que el mío…

 

Choco-fresa-champán cupcakes o Cupcakes rayados III… ¿Se convertirán en una lista de secuelas interminable como las pelis de tiburón?

Esto se está conviritendo en una costumbre un tanto obsesiva: Cupcakes rayados. Casi como cuando me dió la gran pataleta de llevar las uñas con la manicura francesa perfecta y con dibujitos pintados a mano alzada. ¿Os he dicho alguna vez que soy un poco obsesiva? Llevar las uñas perfectas siempre (como se me quebrara una, me las volvía a pintar todas) era el ritual de cada noche.

Luego me quedé embarazada y nació Jordi… Y claro, mis uñas ya no se acuerdan apenas de lo que es una buena manicura. Lo peor es que casi no conocen ni la crema hidratante ni el sérum para pieles. Y pobrecillas, se ponen a llorar a moco tendido cuando recuerdan los dibujitos florales.

Pero esto no me pasará ahora, los cupcakes rayados son ya un clásico para mí y prometo no abandonarlos jamás!!!

Ingredientes para 10 unidades grandes:

120 gr. mantequilla a temperatura ambiente
120 gr. azúcar
3 huevos L
120 gr. harina
1 pellizquito de sal
1/2 cucharadita de pasta de vainilla bourbon
1 cucharadita y media de fresa en pasta
3 cucharaditas de cacao en polvo sin azúcar tamizado
4 gotas de aroma de champán
Preparación:
 
Precalentamos el horno a 170 ºC sólo con el grill. Batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar. Reservamos. Separamos las claras de las yemas y añadimos las yemas a la mezcla anterior. Incorporamos la harina y la vainilla bourbon y mezclamos con las varillas.
 
En un bol aparte montamos las claras firmemente con el pellizquito de sal. Mezclamos suavemente el contenido de los dos boles con la ayuda de una espátula, con movimientos envolventes. Preparamos las cápsulas de los cupcakes. Dividimos la masa en tres partes iguales. En una de ellas incorporamos el cacao en polvo tamizado, en la otra la fresa en pasta y en la tercera, el aroma de champán. Mezclamos bien con la espátula cada una de las masas y su ingrediente extra, hasta que estén bien integradas.
 
Ponemos una cucharada de masa de chocolate en cada cápsula y horneamos 4 minutos aproximadamente, sólo con el grill y a media altura, mirando que el centro esté un poco cuajado pero no demasiado, sólo lo justo para que no se os mezclen las masas. Si queréis, podéis hacer antes una prueba con una sola unidad para aseguraros del tiempo de cocción que necesitaréis (como siempre, cada horno es un mundo y el mío calienta mucho a pesar de intentar controlarlo con el termómetro interior)
 
Después de haber horneado la primera capa, retiramos del horno y ponemos encima la cucharada de masa de fresas, horneamos otros 4 minutos. Volvemos a sacar del horno e incorporamos la cucharada de la pasta que falta, la que lleva incorporado el aroma de champán. Volvemos a hornear 4 minutos y retiramos del horno definitivamente, dejando las cápsulas un par de minutos en el molde y después poniéndolas sobre la rejilla para su total enfriamiento.
 
Para el icing usé una combinación de nata montada y pasta de fresas:
 
250 ml. de nata para montar (porcentaje igual o superior al 35,1 %)
1/2 cucharadita rasa de gelespessa para estabilizar la nata
3 cucharadas de icing sugar tamizado
2 cucharaditas fresa en pasta

 

Cupcakes de boda… ¿Por qué disfruto tantísimo con esto?

Este post no tiene receta, es simplemente un ejercicio de decoración de cupcakes en circunstancias extremas.
La base de los cupcakes y el icing no es mía, los novios (nuestros primos) la encargaron en el pueblo dónde se casaron porque yo no me atreví a viajar con 150 cupcakes y no morir en el intento. Y todo porque soy un poco quisquillosa y cuando le dije a mi marido que quería hacerlos, se reprodujo esta conversación literal:
¿Y voy a tener que conducir yo? ¿A cuánto a 10 por hora? ¿150 km? 
 
¿Por qué no? Si no pasa nada…
 
Si, si… ya te estoy viendo Ivana: ¡No, noooo paraaaa, Oriol! ¡No tan rápido! ¡No gires tan brusco! ¡Cuidadooooooo!!!!
 
¡Qué exagerado eres cariño!
 
¿¿¿Quéeeee??? Y pone los ojos en blanco con esa cara de no creerse nada de nada.
A todas estas, nuestro peque de tres años, no para de reirse de mí (sí, es pequeño pero de tonto no tiene un pelo y lo pilla todo)

 

Así que, recién salida de la peluquería, me planto en la masía dónde se casaron, dispuesta a decorar los cupcakes. Pero los pobrecillos también habían sufrido en su transporte e hizo falta rehacer el fondant que los cubría, uno a uno… Socorrooooooooo!!!
No me apasiona el efecto mantel del fondant que los cubre pero me vi obligada a él para asegurarme que quedaran bonitos y pulidos. 
 
El proceso de colocación de las flores fue lo más sencillo porque ya las había estando preparando, a ratos, las dos semanas anteriores. Sólo se trataba de pegarlas con un poco de gracia. Una sobrina de la novia, Marta, me ayudó a nacarar el fondant y distribuir las flores. Bendita su ayuda, sinceramente.
 
A las 3:30 de la madrugada terminábamos de “montar” los cupcakes y aún tenía que montar la mini tarta-dummy que forré y que estaba gritando desde su rinconcito que quería su ración de flores. Pero yo estaba muy cansada y, sin mucho tiempo para pararme a pensar, la decoré en plan sencillo: una flor, una hoja y unas cintas de satén rosa y verde pastel que iban con todo el conjunto de la boda.

Cupcakes Rayados (Baumkuchen)

Desde que lo vi supe que quería hacerlo: Un bizcocho rayado. Ha pasado casi un mes y me he atrevido por fin. Y es que el blog de SandeeA me inspira. No sólo por sus recetas y sus fotos (que son tan apetecibles que las harías todas y cada una de ellas) sino también por su forma de contarnos las cosas, por esa alegría y esa sinceridad que se desprende de cada una de sus palabras. No todos los blogs gastronómicos tienen un estilo tan personal, ella me llega porque me “presta” un poquito de su yo y de su historia, y a mí me encanta, os lo recomiendo.

 
Si, si, pero Ivana ¿Por qué hablas de un bizcocho rayado y nos enseñas fotos de cupcakes? El caso es que, cuando decidí hacerlo no había ninguna ocasión especial que lo justificara y, como no quiero someter a los míos a una dieta de postres excesiva, uní mi pasión por los cupcakes con esta receta. Además hice sólo tres unidades, así que, ideal para un trío-desayuno.

Ingredientes para la masa:

65 gr. mantequilla a temperatura ambiente
65 gr. azúcar
2 huevos medianos
40 gr. harina
25 gr. Maizena
1 pellizquito de sal (mínimo)
1 pellizquito de vainilla en polvo (yo usé vainilla en polvo Pane Angeli, pero podéis usar cualquier tipo de vainilla que tengáis, sin pasaros con la cantidad)
1/2 cucharada de cacao en polvo sin azúcar (usé Valor, lo compro en Mercadona)

 

Ingredientes para la cobertura (una fina capa coronando el cupcake)

50 ml. nata con un mínimo de 35 % materia grasa 
50 gr. chocolate negro para fundir
1/4 cucharadita de mantequilla

 

Cupcakes de chicle con crema suiza de Kojac…

No soy de las que comen chuches a todas horas. Quizás porque mi anatomía perversa no me lo permite, hace ya unos años que desterré las bolsas llenas de gominolas, chupa chups, regaliz y conguitos.

 

 

Pienso en aquel kiosko que había justo en la entrada de mi cole, que se atiborraba de gente a la hora de la salida. Dos eran mis chuches preferidas: El freskito y los chupachups rellenos de chicle Kojac.

En este post he querido hacer un homenaje a los recuerdos de aquellas tardes y he perpetrado un cupcake que es un auténtico delito: Cupcake de chicle con swiss meringue buttercream de Kojac. Sí, lo habéis oído bien: De Kojac.

Desde que vi los cupcakes de chicle de Alma, no me los había podido sacar de la cabeza y no paré hasta que conseguí que elaboraran un formato más pequeño de pasta de chicle porque… ¿Qué iba a hacer yo con más de 1 kg de pasta de chicle? (comérmelo y engordar, me temo) Ya lo véis, soy muy insistente cuando me propongo algo.

Ingredientes: (para 12 cupcakes tamaño estándar)

120 gr. mantequilla a temperatura ambiente
120 gr. azúcar
3 huevos L
140 gr. harina repostería (usé Bizcochona)
1/4 cucharadita de vainilla bourbon en pasta
1 cucharadita y media de levadura química en polvo
1 cucharada sopera y generosa de pasta de chicle

Merengues de chicle… ¡Mi vida en rosa!

Esta receta no estaba prevista. Salió de casualidad porque, por una vez, pude aprovechar lo que me sobró del merengue suizo de los cupcakes que hice para el curso de cupcakes florales del fin de semana (no nos lo comimos a cucharadas antes, porque íbamos un poco de bólido)
 
 
La mayoría de recetas de merenguitos que he visto se hacen con merengue francés pero, en este caso,  quise arriesgarme con el merengue suizo de chicle que tenía ya hecho y estoy contenta con el resultado.
 
Ingredientes:
 
60 ml. agua 
80 gr. azúcar blanquilla (si podéis usar caster sugar o pasar el azúcar por el robot de cocina, mucho mejor, si no, no es necesario)
1 cucharadita de pasta de chicle
 

 

Preparación:
 
Precalentar el horno a 90º.

 
Hidratar la albúmina con el agua. Eliminar los grumos de la albúmina mezclando con cuidado sin montar. Dejar reposar 15 minutos.
 
Poner en un cazo la mezcla de agua y albúmina junto con el azúcar al baño maría y batir constantemente hasta que el azúcar se haya fundido (podéis comprobar si ya se ha disuelto el granito de azúcar poniendo un poquito de líquido entre las yemas de los dedos)
 
 
Es importante no calentar demasiado la mezcla para no cocer las claras, sólo hasta que el azúcar se haya disuelto totalmente.
 
Sacar del baño maría. Montar con la batidora hasta que consigáis picos firmes.
 
Añadir la pasta de chicle muy poco a poco y darle un último y ligero batido hasta que se integre.
 
Para conseguir que quedaran los merengues un poquito rayados, manché un poco la manga pastelera haciendo rayas con un poquito de chicle en pasta y “dibujé” los merengues con la boquilla 2D.

CUPCAKES DE ALMENDRA Y CHOCOLATE BLANCO PARA EL DÍA DE LA MADRE

Esta entrada se la debo a mi amiga Rosa porque ayer “apareció” mientras hacía unos cupcakes de almendra y chocolate blanco para el día de la madre y aún no tenía ni idea de cómo iba a decorarlos.
 
Pero sonó el móvil y Rosa, que ya había probado los tapetes y la pasta Magic Decor, me recordó que aún tenía que “trastear” un poco con los que estaban en mi armario suplicando que los usara.
 
 
En la primera prueba que había hecho hace unos días, había horneado demasiado los tapetes y la pasta, y, aunque la pude desmoldar perfectamente, en cuanto se secó, se rompía y no quedaba elástica. Esta vez, quedó bien y la pude cortar bien para hacer la forma del topper del cupcake.
 
¿Y las flores? Un experimento. Hace tiempo que quería probar con una flor que se asemejara a una dalia pero me había dejado los cortadores de gerbera en el taller y correr a buscarlos no era una opción. Así que me apañé con los cortadores de margarita pero estoy segura que con los cortadores grandes se podrá hacer una flor mucho más bonita.
 
La receta de la masa se ha convertido desde ya en uno de mis básicos por los esponjosos y gustosos que quedaron. Ni excesivamente dulces ni demasiado sobrecargados de sabor, ideales para glasear con la crema que se os ocurra (yo le puse una crema de mantequilla de vainilla básica)
 
Ingredientes: (12-15 unidades estándar)
 
100 gr. mantequilla a temperatura ambiente
80 gr. azúcar
2 huevos L
140 gr. harina
50 gr. harina de almendra (o almendra en polvo muy fina)
20 gr. chocolate blanco en polvo
1 cucharadita de levadura
90 gr. nata líquida (35,1% materia grasa)

Cupcakes de chocolate doble para Sant Jordi

Me encanta la festividad que se celebra hoy en Catalunya. Hoy es Sant Jordi y salimos a la calle a comprar rosas y libros en toda la geografía catalana. En Barcelona, todo se centra en esa maravillosa Rambla llena de puestos de flores y libros. Y de paradas con autores firmando sus obras y dedicando momentos especiales a los lectores que les siguen.

Es un momento mágico y no sólo por lo cultural, también por lo simbólico. Por ese sentir que por un día, estamos todos en la calle por un motivo común: las letras y las rosas, pero aún más el respirar de una ciudad, de una gente que la pasea y la disfruta por un día. Así me gusta verlo a mí.
Y también por toda la leyenda del caballero Sant Jordi (por lo que me gusta la época medieval) y por todo lo que significa para mí, así se llama mi hijo. Así que, doble celebración y… Doble chocolate!!!